martes, 17 de noviembre de 2015

Drogas Libertarias

El sueño idealista de La ruta de la seda 
de Russ Ulbricht 
                    
                                                                                Por:     Naief Yehya
Drogas libertarias   
Como muchos otros ciberrebeldes y tecnoanarquistas libertarios, Russ Ulbricht desconfiaba de todas las formas de la autoridad y la represión estatal. Ulbricht estudió ingeniería y ciencias de materiales y obtuvo calificaciones sobresalientes. Pero una vez terminados sus estudios encontró ese campo de la física profundamente árido y decidió reorientar su atención hacia las cripto divisas, sistemas monetarios alternativos, digitales, descentralizados, para el intercambio de bienes y servicios cuyo valor depende exclusivamente de factores del mercado y de la criptografía, así como de la producción y verificación colectiva. La más famosa y representativa de estas divisas es Bitcoin. Ulbricht imaginaba que gracias a este tipo de herramientas era posible crear mercados anónimos, donde la gente pudiera adquirir cualquier cosa sin dejar rastro a la policía, a los inspectores fiscales o a cualquier otro entrometido. Inicialmente experimentó vendiendo libros en línea, pero poco a poco decidió que la mercancía ideal para un mercado transgresor como ése debían ser drogas ilegales; de tal manera pondría en evidencia no sólo la posibilidad de una reorganización económica sin más reglas que las leyes de la oferta y la demanda, sino también la inutilidad de la costosa, manipuladora y sangrienta guerra contra las drogas.

Mercado de la transgresión   
En enero de 2011, Ulbricht finalmente subió su sitio a la red. Inicialmente lo llamó Underground Brokers, pero luego cambió a Silk Road (SR). Para acceder a este mercado era necesario el uso del programa anonimizador Tor o equivalentes. Una de las primeras transacciones que tuvo lugar en ese espacio fue que Russ vendió cinco kilos de hongos alucinógenos que él mismo sembró y cosechó. Al poco tiempo numerosos vendedores y compradores comenzaron a integrarse y a dar forma a un auténtico bazar virtual que Ulbricht administraba manualmente. El sitio creció de manera fabulosa y para junio de ese mismo año ya se había convertido en una especie de eBay subterráneo donde se podían adquirir los productos clandestinos más exóticos, como aquellos que enumera Joshuah Bearman en su artículo en Wired, “The Rise and Fall of Silk Road”:  “Cocaína colombiana escama de pescado, heroína afgana núm. 4, LSD fresa, hash caramelo, copos de cocaína Mercurio sin cortar, XTC estrella de la invencibilidad, MDMA Mitsubishi blanco, heroína alquitrán negro u orozuz del diablo.” Aparte de eso circulaban ahí toda clase de fármacos, opiáceos y antidepresivos y toda clase de medicamentos codiciados. El sitio estaba hecho de manera relativamente amateur, por lo que con el brutal incremento de tráfico y la circulación de grandes cantidades de dinero, requirió de una reprogramación profesional.
El culto del pirata   
La Ruta de la Seda para Ulbricht era un negocio, pero también era un experimento social, un ejercicio purista de libertad extrema. Casi todo se valía en ese mercado, con la excepción de pornografía infantil, artículos robados y cualquier cosa que causara daño a terceros. Russ se fue convirtiendo en el gurú de SR y una figura de culto. En febrero de 2012, Russ adoptó el nombre de Dread Pirate Roberts (el Temido Pirata Roberts) inspirado en el personaje del filme Princess Bride, de Rob Reiner, un personaje que no es un hombre, sino una serie de individuos que se ocultan tras de una máscara. Más que un simple administrador, el Pirata era un ideólogo que sostenía debates en torno al poder del Estado, el control económico y los límites de la libertad, por lo que eran comunes las discusiones sobre la legitimidad de vender armas, órganos humanos, esclavos, o contratar asesinos a sueldo.

Servicio al cliente


La disponibilidad, facilidad de uso, seguridad y la posibilidad de los usuarios de calificar y reseñar a los vendedores, compradores y los productos, creaba un sistema de confianza sin precedente en el mundo de la droga que, más que consumidores satisfechos, generó masas de seguidores devotos. SR no pasó inadvertido y pronto el Pirata Roberts descubrió que numerosos agentes de Homeland Security, el Servicio Secreto, el FBI y la DEA estaban decididos a encontrarlo para destruir su trabajo. El propio senador de Nueva York, Charles Schumer, organizó una cruzada contra SR. Ulbricht era disciplinado y extremadamente cuidadoso; sin embargo, como sucede siempre, cometió un error. Ulbricht aseguraba que sr nunca sería encontrado, pero un problema de programación filtraba de cuando en cuando la dirección IP del sitio o la etiqueta de protocolo de internet. Un día, un agente obsesivo y atento tuvo suerte y astucia y la detectó.


Libre mercado
La utopía libertaria de un mercado “sin fricción”, en el que cualquier producto podría ser comprado o cambiado sin dejar huella, era el primer paso de Dread Pirate Roberts para la construcción de una sociedad más igualitaria y justa. El delirante bazar llamado Silk Road en la deep web (el gigantesco espectro de internet no indexado que es miles de veces más grande que el web “superficial”) era una teoría económica puesta en acción. Este sitio, que habría de volverse un imperio (con más de un millón de usuarios registrados y en el que circularon más de mil millones de dólares), le generó en menos de tres años cerca de 20 millones de dólares en ganancias netas a su creador,


 Ross Ulbricht, quien bajo el nom d’internet Dread Pirate Roberts o DPR, administraba las operaciones comerciales del sitio pero también lo utilizaba como tribuna para predicar sus ideas, inspiradas en el trabajo del economista austríaco Ludwig von Mises. Ahí Ross estableció contacto con un agente de la DEA, Carl Force, quien se hacía pasar por Eladio Guzmán, alias Nob, un supuestonarco puertorriqueño. A pesar de que Ulbricht sabía que numerosos agentes trataban de infiltrar el sitio, Nob logró convencerlo de la autenticidad de sus credenciales en el mundo del crimen y se ganó su confianza. Al poco tiempo tenían algo parecido a una amistad. Nob le aconsejaba cómo manejar el negocio y cuando DPR comenzó a desconfiar de uno de sus empleados, Curtis Green (primero se enteró de que había sido arrestado, por lo que temió que lo hicieran confesar, y después, porque aparentemente se había robado el equivalente a 350 mil dólares en Bitcoin), le ofreció eliminarlo por 80 mil dólares.

¿Ideólogo o demagogo?  De ser esto cierto, en el momento en que el miedo y la paranoia llevaron a Ross a aceptar la propuesta de Nob, el idealismo de Silk Road se desplomó y sólo quedó una corporación criminal. Según Joshuah Bearman, en su artículo de Wired, no le tomó demasiado tiempo a Ulbricht decidir la ejecución de uno de los miembros de esta comunidad. Podemos suponer que la distancia imaginaria entre el mundo real y el digital podría hacer que parezca menos grave ordenar matar a alguien en línea; sin embargo, semejante decisión parece totalmente ajena a la naturaleza de Ulbricht, quien vivía en una austeridad extrema y jamás fue violento. Con la fama y el éxito se multiplicaron los problemas: spammers, ladrones, el fluctuante valor del Bitcoin,hackers hostiles que buscaban extorsionarlo (a veces tenía que pagar 50 mil dólares al mes por protección), sitios competidores agresivos y ostentosos, como Atlantis, y ataques rutinarios de negación de servicio. Force le envió fotos de Green “muerto” y cobró el resto de su comisión. Tenía ahí ya suficientes pruebas para meterlo a la cárcel, si sólo lograba descubrir su identidad. A este falso asesinato siguieron supuestamente otros, como uno encargado a un presunto pandillero de los Hell Angels para eliminar a un extorsionador por 150 mil dólares. La paradoja es que estos presuntos crímenes no están incluidos en sus cargos, sino que fue condenado por tráfico de drogas y documentos, lavado de dinero y hackeo.


Huellas imborrables
Ulbricht era un programador autodidacta y construir un sitio de esta magnitud estaba muy por encima de sus habilidades. Eventualmente el sistema filtró referencias que llevaron a investigadores del IRS, DEA y FBI a localizarlo a él y a los servidores de Silk Road. Una de las piezas del rompecabezas fue el descubrimiento realizado por Homeland Security de una orden de identificaciones falsas con las que Ulbricht pensaba contratar más servidores. Los agentes aseguran que descubrieron una dirección de correo en un foro especializado, una ip que coincidía con la de un café internet desde donde se había tenido acceso a Silk Road, un perfil en LinkdIn, y más pistas que, gracias a la suerte y a Google, revelaron la identidad de Ross, quien fue arrestado el 1 de octubre de 2013 en una biblioteca mientras tecleaba como DPR. No son pocos los expertos que no creen que una investigación semejante sea realista.

Justos y pecadores

Después de un controvertido y tumultuoso juicio, Ulbricht fue sentenciado a cadena perpetua el pasado 29 de mayo, un evidente castigo ejemplar. Mientras tanto, el agente Force, quien precipitó el colapso de Ulbricht, se declaró culpable en junio de haber robado 820 mil dólares en Bitcoin durante la investigación. Asimismo, el agente del servicio secreto, Shaun Bridges, aceptó haber robado y lavado dinero en este caso. La familia Ulbricht creó el sitio freeross.org y sigue luchando por una apelación y un nuevo juicio.

martes, 22 de septiembre de 2015

Ponencia Leida en el seminario Pensamiento Critico Frente a la Hidra Capitalista

Ponencia: Leída durante el seminario Pensamiento Crítico Frente a la hidra Capitalista                                                      Por: John Holloway

Pensamiento crítico: pensamiento que busca la esperanza en un mundo donde parece que ya no existe. Pensamiento crítico: pensamiento que abre lo cerrado, que sacude lo fijo. El pensamiento crítico es el intento de entender la tormenta y algo más. Es entender que en el centro de la tormenta hay algo que nos da esperanza.
La tormenta viene, o más bien ya está aquí. Ya está aquí y es muy probable que se vaya intensificando. Tenemos un nombre para esta tormenta que ya está aquí: Ayotzinapa. Ayotzinapa como horror, y también como símbolo de tantos otros horrores. Ayotzinapa como expresión concentrada de la cuarta guerra mundial.
¿De dónde viene la tormenta? No de los políticos –son ejecutores de la tormenta nada más. No del imperialismo, no es producto de los Estados, ni de los Estados más poderosos. La tormenta surge de la forma en la cual la sociedad está organizada. Es expresión de la desesperación, de la fragilidad, de la debilidad de una forma de organización social que ya pasó su fecha de caducidad, es expresión de la crisis del capital.
El capital es de por sí una agresión constante. Es una agresión que nos dice todos los días “tienes que moldear lo que haces de cierta forma, la única actividad que tiene validez en esta sociedad es la actividad que aporta a la expansión de la ganancia del capital”.
La agresión que es el capital tiene una dinámica. Para sobrevivir tiene que subordinar nuestra actividad cada día más intensamente a la lógica de la ganancia: “hoy tienes que trabajar más rápidamente que ayer, hoy tienes que agacharte más que ayer”.
Con eso ya podemos ver la debilidad del capital. Depende de nosotros, de que queramos y podamos aceptar lo que nos impone. Si decimos “perdón, pero hoy voy a cultivar mi milpa”, u “hoy voy a jugar con mis hijos”, u “hoy me voy a dedicar a algo que tenga sentido para mí”, o simplemente “no, nos vamos a agachar”, entonces el capital no puede sacar la ganancia que requiere, la tasa de ganancia cae, el capital está en crisis. En otras palabras, nosotros somos la crisis del capital, nuestra falta de subordinación, nuestra dignidad, nuestra humanidad. Nosotros somos la crisis del capital y orgullosos de serlo, estamos orgullosos de ser la crisis del sistema que nos está matando.
El capital se desespera en esta situación. Busca todos los métodos posibles para imponer la subordinación que requiere: el autoritarismo, la violencia, la reforma laboral, la reforma educativa. También introduce un juego, una ficción: si no podemos sacar la ganancia que requerimos, vamos a fingir que existe, vamos a crear una representación monetaria para un valor que no se ha producido, vamos a expandir la deuda para sobrevivir y tratar de usarla al mismo tiempo para imponer la disciplina que se requiere. Pero esta ficción aumenta la inestabilidad del capital y además no logra imponer la disciplina necesaria. Los peligros para el capital de esta expansión ficticia se vuelven claros con el colapso de 2008, y con eso se hace más evidente que la única salida para el capital es a través del autoritarismo: toda la negociación alrededor de la deuda griega nos dice que no hay posibilidad de un capitalismo más suave, el único camino para el capital es el camino de la austeridad, de la violencia. La tormenta que ya está, la tormenta que viene.
Nosotros somos la crisis del capital, nosotros que decimos ¡No!, nosotros que decimos ¡Ya basta del capitalismo!, nosotros que decimos que es tiempo de dejar de crear el capital, que hay que crear otra forma de vivir.

El capital depende de nosotros, porque si nosotros no creamos ganancia (plusvalor) directa o indirectamente, entonces el capital no puede existir. Nosotros creamos el capital, y si el capital está en crisis, es porque no estamos creando la ganancia necesaria para la existencia del capital, por eso nos están atacando con tanta violencia.
En esta situación, realmente tenemos dos opciones de lucha. Podemos decir: “sí, de acuerdo, vamos a seguir produciendo el capital, promoviendo la acumulación de capital, pero queremos mejores condiciones de vida”. Esta es la opción de los gobiernos y partidos de izquierda: de Syriza, de Podemos, de los gobiernos en Venezuela y Bolivia. El problema es que, aunque sí pueden mejorar las condiciones de vida en algunos aspectos, por la desesperación misma del capital existe muy poca posibilidad de un capitalismo más humano.
La otra posibilidad es decir “Chao, capital, ya vete, vamos a crear otras maneras de vivir, otras maneras de relacionarnos, entre nosotros y también con las formas no humanas de vida, maneras de vivir que no están determinadas por el dinero y la búsqueda de la ganancia, sino por nuestras propias decisiones colectivas”.
Aquí en este seminario estamos en el mero centro de esta segunda opción. Este es el punto de encuentro entre zapatistas y kurdos y miles de movimientos más que rechazamos el capitalismo, tratando de construir algo diferente. Todas y todos estamos diciendo “Ya, capital, ya pasó tu tiempo, ya vete, ya estamos construyendo otra cosa”. Lo expresamos de muchas maneras diferentes: estamos creando grietas en el muro del capital y tratando de promover su confluencia, estamos construyendo lo común, estamos comunizando, somos el movimiento del hacer contra el trabajo, somos el movimiento del valor de uso contra el valor, somos el movimiento de la dignidad contra un mundo basado en la humillación. Estamos creando aquí y ahora un mundo de muchos mundos.
Pero ¿tenemos la fuerza suficiente? ¿Tenemos la fuerza suficiente para decir que no nos interesa la inversión capitalista, que no nos interesa el empleo capitalista? ¿Tenemos la fuerza para rechazar totalmente nuestra dependencia actual del capital para sobrevivir? ¿Tenemos la fuerza para decir un “adiós” final al capital?
Posiblemente no la tenemos, todavía. Muchos de nosotros que estamos aquí tenemos nuestros sueldos o nuestras becas que vienen de la acumulación del capital o, si no, vamos a regresar la semana próxima a buscar empleo capitalista. Nuestro rechazo al capital es un rechazo esquizofrénico: queremos decirle un adiós tajante y no podemos o nos cuesta mucho trabajo. No existe pureza en esta lucha. La lucha para dejar de crear el capital es también una lucha contra nuestra dependencia del capital. Es decir, es una lucha para emancipar nuestras capacidades creativas, nuestra fuerza para producir, nuestras fuerzas productivas.
En eso estamos, por eso venimos acá. Es cuestión de organizarnos, claro, pero no de crear una Organización, sino de organizarnos de múltiples maneras para vivir desde ahora los mundos que queremos crear.

¿Cómo avanzamos, cómo caminamos? Preguntando, por supuesto, preguntando y abrazándonos y organizándonos.

Pensamiento critico contra la hidra capitalista

El pensamiento crítico contra la hidra capitalista
                                                     Por:   GILBERTO LÓPEZ Y RIVAS



Ante la vorágine de la fiebre electoral que afectó a la clase política y saturó con su retórica y despropósito discursivo todos los espacios mediáticos oficialistas, pasaron desapercibidos dos importantes eventos interrelacionados y organizados por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), del 2 al 9 de mayo: los homenajes al filósofo Luis Villoro y al maestro zapatista Galeano, en el caracol de Oventic, sede de la Junta de Buen Gobierno Corazón Céntrico de los Zapatistas delante del Mundo, y el seminario El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista, realizado en las instalaciones del CIDECI-Universidad de la Tierra, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Del homenaje póstumo al querido amigo Luis Villoro y al militante zapatista Galeano, asesinado por la demencia paramilitar organizada y apoyada por el Estado mexicano, destaco por razones de espacio el bello y conmovedor escrito del fallecido Sub Marcos, leído el 2 de mayo por el ahora sub-comandante insurgente Galeano, en el que da cuenta de la incorporación orgánica y clandestina a las filas del zapatismo, hace ya algunos años, de quien fue un intelectual brillante, una persona sabia a la que tal vez sólo se le pueda reprochar la cercanía que en vida tuvo con los pueblos originarios de México, particularmente con aquellos que se alzaron en armas contra el olvido y que resisten más allá de modas y medios.
Esta pieza secreta de la historia de vida del maestro de varias generaciones, dado de alta en las filas de la insurgencia en las que cumplió cabal y dignamente su posición de centinela, la concibió Villoro como un regalo para su familia: Porque hay secretos que no avergüenzan, sino orgullecen. Porque hay secretos que son regalos y no afrentas.
El seminario-semillero, que no compartición o escuelita, que siguió a los homenajes, constituyó una trascendente aportación al pensamiento y a las ciencias sociales críticas y comprometidas con las resistencias y los movimientos anticapitalistas en el mundo entero, con sus 60 horas de ponencias que cubrieron en extensión y profundidad las facetas de esa tormenta del capitalismo que se nos ha venido encima, de esas cabezas de la hidra que cambia constantemente, de ese enemigo que transforma sus formas de explotación, dominación y represión.
Concebido como el espacio para aportar ideas nuevas, conceptos teóricos, herramientas útiles sobre la caracterización de esta etapa de la mundialización capitalista, y para pensar y proponer –a partir de este diagnóstico–, las necesarias adecuaciones a las luchas de los oprimidos, el seminario fue seguido con interés desbordante tanto en vivo, como a través de los medios alternativos que de manera denodada estuvieron grabando y trasmitiendo todas las intervenciones.
Como es característico de los mayas-zapatistas, y no obstante la participación indudablemente valiosa de connotados intelectuales de los ámbitos de la academia y de los movimientos sociales, durante cada sesión fueron mayormente significativas las contribuciones del EZLN, que en voz de lossubcomandantes insurgentes Moisés y Galeano, o de otros y otras integrantes de su comandancia, o bases de apoyo, externaron sus opiniones, descripciones, interpretaciones, posicionamientos y conclusiones en torno a la economía política, la situación nacional-internacional, los procesos autonómicos, la criminalidad del Estado, la carencia de futuro de los partidos políticos, la coyuntura electoral, la situación de las mujeres y su lugar en las distintas etapas de la lucha zapatista, el apoyo solidario a Ayotzinapa y un sinnúmero de temas acuciantes desarrollados con coherencia, sistematización y creatividad, todo con una buena dosis de sentido del humor e ingenio en la narrativa y en conceptualización.


Precisamente, y como primer resultado de este encuentro, y gracias a un esforzado equipo editorial del EZLN, que se ha hecho cargo de la corrección, diagramación y edición, en unos días saldrá publicado, con un tiraje de 5 mil ejemplares, un primer tomo que contiene todas las palabras que las y los compañeros zapatistas manifestaron en el seminario, incluyendo textos que por problemas de tiempo no pudieron leer o tuvieron que cortar.
En este primer libro se reproduce al menos una obra de las y los artistas gráficos que participaron en la exposición Signo y señales, los poemas de Guillermo Velázquez y Óscar Chávez, que fueron su manera de estar presentes en el seminario.
Las otras ponencias presentadas a lo largo de estos días (que serán publicadas próximamente en dos tomos adicionales) no necesariamente coincidieron en sus perspectivas, alcances y posiciones teóricas y políticas; incluso, sin proponérselo, se dio un debate indirecto de gran riqueza en estos campos de la teoría y la acción, que subyace en la elección temática y en las formas disímiles o similares en que se abordaron problemas y realidades complejas. No obstante, como enunció el EZLN, estuvo representada en su patrimonio múltiple toda la gama de la izquierda anticapitalista con una reconocida inserción en los movimientos y en las luchas sociales de nuestro tiempo, en distintos ámbitos y geografías nacionales e internacionales.


En suma, el pensamiento crítico se hizo presente en mayor o menor medida en las participaciones que cada uno de los y las ponentes en cuanto a vislumbrar, en sus respectivas postas de vigía, los peligros que acechan a la humanidad y las estrategias que en consecuencia deben seguir las luchas anticapitalistas. Como siempre, en este encuentro de saberes y vivencias los mayas zapatistas hicieron de organizarse su mayor contribución a esas luchas, empezando por reproducir este seminario-semillero en todos los espacios del país y del mundo, cada quien a su modo y posibilidad. Gracias, hermanos y hermanas.

martes, 1 de septiembre de 2015

Rock 101 ( la mejor salsa del cuadrante)

ROCK 101
(La mejor salsa del cuadrante)
                                                                                                Por: Ramón Ortiz M.  



Un año después del terremoto de 1985, si no me fallan las cuentas de la memoria., arrancó un programa que por aquel entonces estaba causando sensación ya que la idea de crear programas alternativos a lo que en aquellos tiempos se transmitía en la capital era algo impensable por aquel entonces.
Creó que, "La Pantera" una de las mejores estaciones de rock daba sus últimas patadas, y como que la hora de los "bicles" y la de los "rolli'n" ya la sabíamos de memoria. "Radio Éxitos" también se había largado para no volver y cuando la Pantera "murió", la hora de los de Liverpool fue cambiada por " la hora menuda", y la del "Yagger" por la de " la Santanera" .
Así las cosas radiofónicas., Eran tiempos de reacomodo y reconstrucción general pues el daño causado por los temblores había removido las conciencias de aquella sociedad que había sido obligada a despertar temprano aquel día de Septiembre.
Aquella sociedad puesta a prueba aquel día, descubrió su real potencial para hacer y generar cosas sin pedir permiso al gobierno. Pues cuando la catástrofe ocurrió, la solidaridad de los grupos organizados en torno a las tareas de salvamento, actuó de forma rápida, eficaz y en muchos casos oportuna y para cuando el gobierno quiso bloquear estas acciones, acordonando con su ejército las zonas de siniestro. Aquello ya había desbordado. Suministro de agua, de comida, de techo seguro, de un abrazo, o una palabra de aliento, esa fue tarea de las nacientes "ONG´S" (organizaciones no gubernamentales), algo que después los zapatistas bautizarían como "la sociedad civil".
Pero si el terremoto fue el detonador que llevo a esta sociedad civil a organizarse ya la misma sociedad comenzó a hacer labor para que aquella cuidad que renació de sus cenizas y escombros no volviera a ser la misma.
Por aquellos años, soñábamos quienes teníamos la capacidad de soñar, que algún día tendríamos la fortuna de ver a Iron Maiden o a Metallica por aquí o a los mismísimos Stones tocando en vivo para nosotros, en aquellos años los viejos rockeros de Avandaro nos platicaban de una mítica presentación de Queen en la ciudad de Puebla, nos contaban quienes vivieron la experiencia que aquella víbra ni la imaginábamos siquiera, y tenían razón. Ellos, la generación que venía de los vergazos del 68, había pagado su cuota de sangre y aquel festival de Avandaro había sido para ellos algo así como su triunfo personal., Pero para nosotros la generación de los 80´s, la que vivió su parteaguas en el 85 con el terremoto, aquellas cosas parecían lejanas y aunque respetamos aquellas luchas y aquellos logros eso era historia, por eso cuando el desastre y el caos cubrió la ciudad, con aquel polvo blanco, en medio de esa penumbra las ideas solidarias se aclararon primero y para cuando finalmente el polvo se disperso, aquella sociedad de jóvenes había madurado y aquella ciudad no sería la misma.
Comenzó enseguida la etapa del renacimiento defeño, no había más Rodrigo Gonzales ya que se quedo entre ese polvo blanco, pero su legado sería continuado casi intacto por el "tri de México" que ya para esas fechas cambió su nombre despues de ser el " three souls in my mind" para convertirse en copia semideslechada de lo que era la música del buen Redrogo Gonzales. A este personaje, al Rodrígo se debe esa forma de cantar, con una voz casi burlona de vendedor del metro su " blues urbano" que en aquel tiempo era llamado " rock rupestre" algo que luego sería convertido en el "rock nacional" y un titipuchal de bandas aprovecharían para convertir en un " rock marginal " en toda la extensión de la palabra y "la Denver" acaparaba a la mayoría de ellas si no es que a todas pues hasta el "trí souls" comenzó ahí.
La forma de cantar del Rodrigo fue copiada hasta la ignominia, llegando a convertir esta forma de hacerlo en el sello distintivo del llamado "Rock nacional".
Pero no solo al "tri soul" se le entro la etapa de los cambios, este renacimiento fue generalizado involucro a todos los artistas, intelectuales, a todos los creadores y esto incluyó a esa camada de gente joven que dio vida a lo que fue conocido como el proyecto " Rock 101" una de las mejores estaciones de rock de que se tenga memoria, proyecto que bajo la coordinación de Luis Gerardo Salas llegaría a convertirse en la punta de lanza de las emisoras en la capital mejica, en sus mejores años junto a una serie de programas innovadores en todos sentidos, desde su estructura elástica, que permitía hablar a los jóvenes escuchas en sus propios términos, hasta la verdadera diversidad de ellos y esto enriqueció a la propia estación, pues tenía a la cabeza de estos programas a verdaderos conocedores para cada bloque. Locutores o no, era gente que estaba preparada en lo suyo y así, hubo programa de heavy metal. ¿Quien no recuerda a Jordi Soler?, había Jazz, blues, Folk, programas especiales y la programación regular con música grabada con los memorables comentarios de Luis Gerardo Salas o aquellos locos comerciales que luego copiaría de forma grotesca la inefable WFM (que tiempos aquellos) .
Uno de estos bloques fue precisamente el "Off Beat", un programa de tan solo media hora dedicado exclusivamente al "Reggae", el primero en su tipo en México encargado este a la sensual voz de Cecilia Pérez Gazga.
Cecilia había vivido en Nueva York y desde su soledad y su "walkman", tuvo sus primeros contactos con la música reggae. La cual formaría ya parte de su vida. Promotora y formadora de los viejos escuchas del reggae en México, a Cecilia y a su programa se le deben entre otras cosas que bandas de gran talla como "Chalice" o cantantes como "Leroy Sibbles" o "Mutabaruka" vinieran a dar una muestra o más bien, a reafirmar personalmente su arte en esta capital, pues ella desde su programa iba moldeando con conocimiento de causa el oido para ese disfrute, que solo se consigue cuando el ritmo del reggae ha penetrado ya en tu alma, en tu ser.
El programa de Cecilia para quienes conocíamos algo de la música de Bob Marley fue una bendición, una verdadera isla en el cuadrante pues fue allí donde pulimos el oido, conocimos al chingo de artistas y supimos que reggae no era sinónimo de Bob Marley sino de toda una cultura que se extendía más allá. No encuentro cosas criticables de este programa, hace unas semanas platiqué con uno de los mejores Dj´s de reggae en México y me decía que lo único que el y otros encontraban mal de aquellos años del programa de Cecilia es que ella siempre se negó a poner en la programación a grupos mexicanos de reggae y yo defendiéndola decía o más bien preguntaba ¿Pero poner a quien chíngados?. En esa época solo estaba Splash, Rastrillos creo que empezaba, y Bosquimano pero con una calidad tal que creo yo, no merecía ese privilegio. En fin, el nacionalismo ante todo, creo que ahora ya le llaman también reggae mexicano.

Cuando el Off Beat del reggae estaba en su punto, una nueva idea comenzó a implantarse y el programa como feto clonado se convirtió en dos, solo que su "carnalillo" se desvió hacia otro ritmo para dar vida a lo que fue el primer programa dedicado a la música Afroantillana, que ya para esas fechas era llamada "Salsa" en el dial del FM. Antes ninguna estación se había ocupado de ello, pues se decía y así se creía que el público de la música "tropical”  estaba en AM y que el público de FM era para otra cosa, como si el AM y el FM representaran a la "naquiza" y a los "nais". El Off Beat contraviniendo todos estos arraigados conceptos comenzó a dar vida y espacio radiofónico a esta idea nueva que pronto sería copiada y adoptada como suya por otras estaciones también de FM (sabrosita, morena, la qué buena la tropi Q y otras)
Salsa en FM, si era como si aquello estuviera destinado al fracaso pues en aquel tiempo era algo muy fuera de lo común y así empezó, se alargo el Off Beat haciéndolo de una hora, entonces la primera media hora de reggae y la segunda media hora de salsa, de la mejor salsa del cuadrante.
Durante esa segunda media hora se cuidaba mucho la calidad de los exponentes y eso permitió que el escucha se fuera familiarizando con el sonido de los grandes, conocer sus estilos de hacer la salsa incluso entrenar el oído para diferenciar, valga la redundancia los diferentes "tumbados" que llevan a veces en una misma rola hasta tres o cuatro estilos como el guaguancó, la timba, el son montuno, o ese Freestyle que hace Papo Luca o Tito Puente cuando vibran las teclas o los cueros y que ellos llaman "descarga" .
Ahí se programaba desde la Sonora Ponceña, hasta Poncho Sánchez pasando desde luego por Willie Colón, Gato Barbieri, Hector Lavoe, Ruben Blades, Celia Cruz y una larga lista, explicando brevemente algunos de los aspectos más trascendentes de su obra y de su carrera.
De esta manera es que llega el acercamiento para mi y creo que para muchos otros del ritmo afroantillano, que estaba ahí, que observábamos de lejitos, porque para el público "rockerón" como para el "salserón" ese involucrarse a conocer otros ritmos y formas de "sentir" la música estaba como negado, no era bien visto, no era lo "normal". Hoy a los grupos que se dedican a hacer mezclas en su música, tomando esos estilos y formas de hacer la música en otras tierras les llaman bandas "eclécticas", bonito nombre para las agrupaciones que hoy reconocen que ningún ritmo es menos que otro sino diferente, y entender esa diferencia es lo que hace que el pensamiento "ecléctico" se enriquezca para el disfrute pleno.
Algo en ese sentido se le debe al "Off Beat" ese permitirle al escucha de rock así como al de salsa romper esa barrera sicológica creada en ambos públicos.
Casi enseguida llegaron las primeras protestas y críticas de los "puristas" de uno y otro bando que renuentes a la innovación y a la aventura, su reaccionaria ceguera no les permitió observar lo que aquel cambio significaba para la radio mexicana y después de un tiempo el "Off Beat" volvió a ser un programa exclusivamente de reggae, pero la otra media hora consiguió su propio espacio de una hora los días sábados para luego generar o degenerar en algo que se llamo "Salsabadeando" programa que durante un muy buen rato hizo las delicias del salsomano tepiteño barrio que lo hizo bandera y adopto como hijo prodigo.
Valla entonces este reconocimiento para aquellos que se atrevieron a la aventura de cambiar para siempre la radio y la visión de muchos jóvenes que como yo soñaban a través de ella, radio donde una vez escuche una frase como esta.

"Seamos realistas, soñemos lo imposible". 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Rockers la Película. Entrevista a Ted Bafaloukos

Love and Rockers
Ted Bafaloukos nos enseño todo lo que sabemos sobre Jamaica
                                                                     Entrevista por: Tassos Breakoulakis, retrato por Freddie E.  Fotos de Theodoro Bafaloukos

Theodoros Bafaloukos escribió y dirigió Rockers, el film que por su propia cuenta, hizo algo interesante de Jamaica y el reggae para los blancos que se la pasaban tirados en el sillón, sus hijos mariguanos y algunos cuantos punks británicos con guitarras. Hoy, Ted no es tan reclusivo, pero si mas aislado, pasando la mayoría de su tiempo en la casa de su infancia, en la alejada isla griega de Andros. Treinta años después, hicimos el viaje para esta, su primera entrevista impresa.  Adicionalmente a los guiones y películas, bafaloukos también fue diseñador de producción de tres directores ganadores del premio Oscar (Barry Levinson, Errol Morris y Jonathan Demme) y ha ayudado a concebir muchos videos musicales, incluyendo ese de Aerosmith donde Alicia Silversone salta en bungee desde un puente y luego le pinta un dedo a Stephen Dorff.
Después de un breve tour de su casa, cientos de pinturas e imágenes de serpientes adornan las paredes, se sentó con nosotros y hojeo algunos álbunes fotográficos. Muchos de cuando filmo Rockers. Todo un tesoro de archivo.
¿Cómo llegaste a Jamaica?
Fui en 1975 como un fotógrafo freelance para Island Records con un amigo, un tipo que estaba metido en la escena del reggae. Tomamos fotos de caras alrededor de la isla. Fue interesante y emocionante. También fue divertido porque me arrestaron por ser espía de la CIA.
Oh, no ¿Qué sucedió?
Fui a una estación de radio a hablar con alguien de la comunidad. Quería pedirle equipo y ayuda para grabar un documental, que era lo que originalmente quería hacer allá. Iba en un carro con un amigo, el conducía, cuando de repente, de la nada un hombre mete su mano por la ventana, toma mi cuadernillo del bolsillo en mi pecho y corre a un edificio gritando “¡CIA, CIA!”. Bajé y corrí tras él, cuando regresé, mi amigo había desaparecido del carro. Sentí miedo. Me encontré completamente solo y rodeado por extraños. Los amigos que se habían ido me dijeron después que se habían ido aterrorizados. Hablamos de un tiempo en el que el miedo reinaba y todos vivían atemorizados.
¿Cuándo intervino la policía?
 Aparecieron dos Jeeps, llenos de policías, algunos uniformados, otros se veían solo como rompe-bocas. Los que se veían más malos bajaron con Uzis y me arrestaron. Me subieron al Jepp y me pasearon por las calles a baja velocidad para que pudieran ver que habían arrestado a un agente de la CIA. Me llevaron a la estación de policía, donde resultó obvio que no tenían idea que hacer conmigo. Así que me llevaron con otra persona, que me entrevistó.
¿Una entrevista?
Un interrogatorio. Cuando entré en el cuarto, el interrogador estaba sentado detrás de un escritorio con mi cuadernillo junto a él. Me acerqué, levanté el cuadernillo y me lo guarde en el bolsillo.
Huevos. ¿Qué había en el cuadernillo?
Las direcciones de todas las personas que había conocido en la isla, la mayoría músicos. Les había prometido enviarles fotografías cuando regresara a Estados Unidos, lo cual posteriormente hice.
¿Te liberaron inmediatamente?
Después de que deje el cuaderno en mi bolsillo, el tipo no hizo nada.  
Le respondí sus preguntas pero el tipo no sabia ni que preguntarme. Probablemente hizo algunas llamadas telefónicas y se dio cuenta que todo era un error.
Viendo tus fotos de la época, la verdad es que tenías más aspecto de protagonista de una película porno zapatista que de agente de la CIA. 
¿Por qué? ¿Qué aspecto tiene un agente de la CIA? (risas) Yo tenia pasaporte griego, y eso me hacia aun mas sospechoso. Se lo llevaron y me dejaron allí durante lo que me pareció una eternidad. Vino otro tipo para interrogarme pero, de nuevo, esto no llevó a nada, serian las 10 o las 11 de la noche cuando, de repente, un tipo blanco apareció y dijo, “Vete, sólo lárgate”. Yo le pregunté, “¿Donde esta mi pasaporte?” y el respondió, “Que te largues de aquí”. Así que me fui.  Me dirigí a la casa que estaba compartiendo y allí estaban todos: mi amigo, Augustus Pablo, toda la pandilla. Todos más jóvenes que yo. Me miraron asustados, como si hubiera vuelto de entre los muertos. Básicamente, lo que me dijeron fue, “Perdón, pero esta noche vendrán a matarte y no queremos estar cerca de aquí”.
¿Y no te estaban jodiendo?
 No para nada. Cosas así sucedían normalmente.
Es una imagen de Jamaica totalmente diferente a la que ofreces en Rockers.
Debido al éxito de Bob Marley existía la idea de que todo iba sobre ruedas. Incluso para el reggae, la realidad era otra, mucho mas dura. Y más dura aun para un tipo blanco en medio de todo aquello. Viví allí dos años antes de empezar a filmar. Los jamaicanos que vivían en los ghettos de Kingston eran gente inocente viviendo vidas comunes, y esto era exactamente lo que yo quería capturar en el film: una imagen más realista de quienes eran y quienes deseaban ser. Algo como Robin Hood. Jamaica era un mundo de fantasía en el que la realidad como la conocíamos no podía existir.
¿A que grado?
 Estas personas vivían en un entorno que les separaba del mundo real. No tenían ningún sitio donde ir, y raras veces alguien a quien podían llamar “papá”. Sólo hombres que tenían relaciones con mujeres. No había una verdadera estructura familiar. En la mayoría de los casos los niños no eran reconocidos, y aunque crecieras con una madre no disponías de apoyo de ningún tipo, porque el entorno era realmente duro. Todo el mundo intentaba ganarse la vida como podía, a duras penas, y para los niños era prácticamente imposible que de una situación así surgiera otra cosa que no fuera tolerancia hacia la violencia y una mentalidad pandillera. Pero hay que destacar que también había mucha gente que vivía en esas condiciones de forma pacifica y productiva. Eso es importante.
¿Qué le pareció Jamaica a alguien de Andros y Nueva York?
Realmente exótica. Una experiencia inusual.
¿Aun más inusual que Nueva York? Lo digo porque tú naciste en un pequeño pueblo griego, muy distinto a la Gran Manzana.
Me mudé de Andros a Atenas a los 17 años. Dejé esta misma casa. La mesa en que nos sentamos es la misma que tenia entonces. Fui afortunado, mi padre era un hombre abierto de miras y me aconsejó, sin meterme presión, que me inscribiera en la Escuela de Diseño de Rhode Island, una de las más destacadas del mundo.
¿Cuándo fue eso?
Entre 1964 y 1968. La época del sexo, las drogas y el rocanrol. Después de estudiar, volví a Grecia, durante la junta para servir en el ejército. Durante ese tiempo me casé con Eugenie. Este año nuestros 39 de casados. Después de mi descarga del ejército nos fuimos a Minnesota, después tomamos nuestras cosas y nos mudamos a Nueva York. Nos hicimos bohemios. Vivíamos en Tribeca, en un edificio abandonado.
¿Cómo te ganabas la vida?
Trabaje en varias cosas de freelancer y Eugenie en la industria textil, como diseñadora. Básicamente me mantenía ocupado reparando el edificio y desempeñando distintas labores ocasionales. Trabajaba de fotógrafo cuando la revista New York me encargó un retrato de un joven Jamaicano que iba a tocar en el Tropical Cove, un local bastante culero de Brooklyn. Fui allí y apareció Augustus Pablo tocando una melódica. Me quedé hipnotizado. Fue el primer jamaicano al que conocí.
¿Qué sabías entonces del reggae?
 Había oído por casualidad a Bob Marley en 1974, cuando todavía estaba con los Wailers. De camino a Minnesota, Eugene y yo nos detuvimos unos días en Chicago para visitar a una amiga. Una noche dijo, “Vamos a ir a un club en el que hay música interesante”. Era Bob Marley. Fue un concierto increíble.
¿Qué música escuchabas?
Muchas cosas. Sobre todo rock y R&B. Mi esposa tenía dos hermanos que tocaban la guitarra. Y mucho blues, por supuesto. Si en mi corazón sólo hubiera espacio para un tipo de música, sería el blues. Todo comenzó de un modo, digamos, extraño, a través de mi pasión por la Rebetika.
La Rebetika, esa forma griega de blues.
Lo que me pasó con la rebetika y el blues me volvió a pasar con la música de Bob Marley. Ya conocía el Rocksteady y el Ska, pero fue al escuchar a Augustus Pablo cuando me di cuenta de que había allí algo muy profundo, algo que estaba por encima, más allá de lo que se escuchaba. El reggae tenía profundidad musical y una gran variedad de sonidos. Si te fijas en el reggae que se hizo de finales de los 60´s y a principios de los 70´s, no creerías que sus autores fueron unos tipos de veinte años, siempre los mismos. Ska, Rocksteady, Reggae, Rocker, Dub… Todos los géneros emergieron simultáneamente y de manos de un mismo puñado de músicos.
¿Siempre eran las mismas personas?
La gente que generó el ska también generó el reggae. No eran más que dos o tres bateristas, guitarristas y bajistas. La calidad de los cantantes, su habilidad para inspirar a los músicos, era un factor crucial. El sonido estaba ahí; lo único que faltaba eran los pequeños 45 rpm, que tenían que cortarse tan rápidamente como fuese posible –en dos horas, o incluso en media hora-, de manera que los costos se mantuvieran en lo mínimo. Las grabaciones se hacían en estudios rudimentarios, las nuevas canciones se probaban en sesiones de baile al aire libre durante los fines de semana, y los músicos viajaban en furgonetas abarrotadas de amplificadores y bocinas enormes. Era música de consumo inmediato. Más tarde empezaron a grabar 45 rpm in situ, y a venderlos en unas pocas tiendas y mercados. Así funcionaba. También se vendían en Inglaterra. Y en Estados Unidos, en menor cantidad.
Inglaterra siempre estuvo abierta al reggae.
Si el hecho de que Jamaica hubiera sido colonia británica jugó un papel importante. Por una cuestión de pasaportes y permisos de residencia, para un jamaicano era más fácil entrar en Inglaterra que a los Estados Unidos. Y los ingleses habían absorbido el reggae en mayor grado. En esto, grupos como The Specials y The Selecter y sellos como 2 Tone fueron de gran importancia. También creo que el punk le debe mucho al reggae. Compartían la misma actitud. Esta es la razón de que se hicieran tantas versiones punk de temas reggae.
¿Era aquella una escena estrictamente local? ¿Estaba limitada a una especie de ghetto?
Era muy local. Podría llamársele ghetto, aunque en realidad no lo fuera.   
                   
En Jamaica, los ghettos eran barrios de bloques de edificios construidos unos al lado de otros, formándose patios entre ellos. Como Atenas en los años 20 y 30, o como los poblados africanos. En estos barrios se creaban estructuras sociales que funcionaban de forma separada al contexto mas amplio, y con esto me refiero al gobierno, la policía, el ejercito y el sistema judicial. Las estaciones de radio locales apenas programaban reggae. Ponían música soul y disco, igual que los clubes.
¿No apoyaban su propia escena?
No era su escena, porque nadie estaba haciendo dinero con ella. Los pocos que ganaban algo eran los propietarios de Sound Systems. De hecho, detrás de casi todas las primeras referencias estaban las mismas dos personas: Coxsone Dodd (del sello Studio One) y Duke Reid (de Treasure Isle). Las cosas cambiaron cuando el género comenzó a ganar terreno a nivel internacional; a mediados de los 70, el reggae, tal como lo conocíamos, desapareció. Resultaba imposible que las mismas personas estuvieran en tantos grupos. Sólo había músicos para cinco o seis bandas. Bob Marley se llevó consigo a algunos de los mejores. Los demás se marcharon a Nueva York y Londres. A finales de los 70 no quedaba nadie. Podría decirse que todo llegó a su fin con el One Love Peace Concert de 1978.
Es interesante que Rockers no ponga atención a ingredientes tan jamaiquinos como las palmeras y las playas. ¿Algún motivo en especial para hacer esto?
Lo hice a propósito. Mi intención con la película era muy simple; desde el principio pensé en ella como en una canción, y la cuestión no era qué incluir, sino qué dejar fuera. Tenia que escoger. En una película no cabe todo. Cuando mi abuela, que nunca fue a la escuela y era una mujer grandiosa, me veía dibujar de niño, decía “Esto está demasiado saturado” si había incluido demasiados elementos. En este caso intenté mantenerme dentro de un cierto marco de trabajo y no verme aq mi mismo como un cineasta sino, en términos más amplios, como un artista.
¿Confiabas en que la película sería un éxito?
Sentía que el film iba a ser excepcional, pero al mismo tiempo tenía mi mente fija en terminarlo. Durante el rodaje podía suceder cualquier cosa y todo el proyecto se iría a la chingada. Un día un niño podía jalar el gatillo y matar a otro – estamos hablando de Kingston, un sitio en el que 600 niños fueron asesinados ese año- y eso sería el desastre. Sería el fin. Gran parte de la población moría asesinada, la mayoría de las veces sin motivo aparente.
¿Bajo que circunstancias se daban estos asesinatos?
Guerra de pandillas, pero es que las pistolas estaban por todos lados. Lo creas o no, la policía no hacia nada por controlar el número de armas en las calles. Llevar una pistola se consideraba algo cool, e incluso ciertos políticos se hacían acompañar de un verdadero ejército de cabrones armados. El máximo temor lo provocaban los niños de 11 y 12 años. No podía saberse qué harían a continuación, si te iba a pegar un tiro por puro gusto. Vivía cada día con miedo de que asesinaran a un actor o alguien del equipo.
¿Dirías que la escena hip-hop contemporánea recuerda aquella?
Realmente no. A las personas que vivían allí y hacían música les aterraban las armas. Nadie las utilizaba. No eran idiotas, ¿sabes? Lo que me hace ver como un héroe a Bob Marley es que regresó a Jamaica e intento ayudar a establecer algo de orden. Por supuesto, no era algo que podría hacer él solo, y no todo el mundo estaría de acuerdo. Hubo reacciones muy diferentes por parte de la gente de la calle; aun así, sus esfuerzos para lograr una tregua y que reinara la paz rindieron fruto. La violencia cesó durante un año. Después empezó de nuevo, y antes de finales de año los líderes de ambas bandas armadas estaban muertos. Y entonces entró en escena la cocaína.
¿Sustituyó a la mota?
La hierba seguía ahí, pero fue la cocaína la que mató y devastó. Había muchísimo dinero en juego; la gente se volvió agresiva. Se mataban unos a otros. Pero aún era posible encontrar la gente más dulce e interesante, una fábrica de expresiones en un espacio de lo más diminuto. Ahora no estoy hablando de Kingston, sino de las casuchas pobres que se construían, más a la manera de las favelas que a la de los ghettos. Era en estos lugares aquí y allá donde vivían los músicos Rasta.
¿Quiénes son exactamente los Rasta?
Reggae y Rasta van de la mano y se transformaron en una sola cosa. Se convirtieron en la razón de que para cada hombre joven de Kingston fuese posible decir, “Si, ahora tengo una bandera, tengo una nación, un Dios; y a ustedes los blancos, que se los lleve la verga”. Marcus Garvey fue una figura clave en todo esto. Garvey intentó organizar a la población negra y persuadirla de que regresara a África. “El hombre negro no es el hombre blanco; el hombre negro pertenece a África”.
El Racismo era frecuente.
Decididamente sí. A mi me dijeron, “Griego, no queremos nada de ti porque nada de lo que nos ofreces es tuyo. Esta es mi vida, y mi vida es negra; con tus intenciones no puedes mejorarla. Quiero ser yo quien cuide de mí, tener el control, y por tanto me iré a África, llena de gente negra, y seré parte de ese otro mundo, de esta vida negra”. Existía el racismo incluso entre ellos; entre personas con piel más oscura y la piel más clara, entre los que habían estudiado y los que no.
¿Cómo lograste que los músicos interpretaran papeles en tu película? Porque, al final, lo que rodaste no fue un documental.
Viví con ellos más de dos años y me llevó algo de tiempo convencerlos. No era algo que se pudiera imponer. 
Lo interesante de la película es que todo se hizo en orden inverso: primero reuní los protagonistas, después busqué las locaciones y por último escribí el guión. Todos se interpretan a sí mismos. Las cosas que dicen son muy simples, incluso el argumento es muy sencillo. Después de haber vivido en la isla cierto tiempo, rodar un documental ya no me interesaba. Cualquier otro podía hacerlo. Lo que yo quería era hacer una película sobre la música de Jamaica e incluir a todos sus protagonistas a excepción de Bob Marley.
¿Por qué no lo quisiste en la película?
Por que ya era una gran estrella y se habría convertido en una película sobre Marley. Le habría hecho sombra a los otros músicos, que eran tan buenos como él o mejores, y eso era algo que yo no deseaba. No tengo nada en contra de Marley pero creo firmemente que Burning Spear era muy, muy grande, y lo mismo va sobre los demás músicos. Cada uno por distintas razones. Conseguí que todos los buenos músicos formaran parte y creo que capturé aquella música en su mejor momento.
¿Qué recibimiento obtuvo la película?
Tremendo, increíble. Se proyectó por primera vez en el festival de cine de Los Ángeles, en un cine de 800 butacas. Hubo tanta gente que se quedó con ganas de verla que se volvió a proyectar al finalizar el festival. En Cannes se pasó la misma noche que Apocalypse Now, de Coppola, y hubo incidentes. Miles de personas, policía a caballo, granaderos. Mucha gente quería entrar en la sala, los boletos se habían agotado y se hizo un desmadre. Al día siguiente estaba en primera plana de todos los periódicos. A mi me intrigaba lo que pudiera decir la prensa francesa, incluso la conservadora. La primera línea de la crítica en Le Monde decía “Rockers no es una película, es una obra de arte. Tan buena que cuesta creerlo, y sin embargo es real”.
¿A qué atribuyes su éxito?
El reggae se había convertido en un género internacional, como la samba, la rumba y la música cubana, incluso un paso más allá, llegando por primera vez a públicos de todas partes del mundo.
Después de la proyección, de inmediato, se me empezó a tratar como mercancía interesante. Recibí propuestas de Hollywood, pero mi cabeza ya estaba en otras cosas.
¿Hiciste dinero con la película?
Increíble, pero no. Nada de nada. Hubo gente que si ganó mucho. Sólo por la música. Se dieron grandes problemas al final, una vez hecho el film.
¿Qué pasó?
Las cosas se volvieron confusas. Nadie tenía experiencia, ni el productor ni yo. Ninguno había hecho antes algo como aquello, y nadie tenía ni idea de qué hacer. Los músicos pensaron que simplemente se trataba de salir en una pequeña peliculita y no se preocuparon de involucrarse en el proceso.
¿El proceso de hacer promoción?
La hicieron, pero no sacaron nada de ella. No supieron sacar provecho de su aparición en el film. Por otra parte, aunque hubieran sabido, creo que habrían hecho exactamente lo mismo. Créeme, es hasta ahora, después de 30 años, cuando he empezado a ganar dinero de la película. A través de los DVD´s. Después de todos estos años, un cheque me llegó hace poco. Una suma pequeña, muy pequeña. Es algo ridículo. Y tampoco obtuve dinero de la música. Cuando voy a Tower Records en Nueva York y veo pilas y pilas de CD´s, pienso que otras personas se están embolsando lo que es mío. Yo soy el productor de la banda sonora.
¿Cuánto costo hacer la película?
Unos 500.000 dólares. Conocí al productor, un tipo joven a quien le había entrado la onda de hacer cine; creyó en mí y empezamos a trabajar juntos. Le enseñe parte del material filmado y dijo, “Adelante, haz lo que mejor te parezca”. Me dio el empujón para seguir adelante. Desafortunadamente ya murió.
¿Mantuviste el contacto con la gente de la película?
La mayoría están muertos. La mitad de ellos, asesinados. A Dirty Harry, por ejemplo, le mataron en Nueva York. Fue dos años a la cárcel, probablemente por una pelea o drogas. No estoy seguro, no quise preguntar. Le mataron a los seis meses de quedar libre. Por el contrario, un amigo al que creía muerto está vivo. Hablamos por teléfono hace poco. Siempre le pregunto, “¿Y tal persona está viva? ¿Tal otra está muerta?” La mayoría dejó Jamaica.
¿Hiciste muchos amigos?
Estuve allí varios años, tenía que hacer amigos, abrirme a todas las posibilidades. No tenía muchos, pero quería que todo el mundo me conociera. Hubo una época en la que personas de Jamaica venían a nuestra casa en Nueva York todos los días. Vivíamos cerca de Brooklyn, donde también vivían los jamaicanos, pero quien fuera que se pasara por la ciudad para un concierto, aparecía por la casa.
¿Respetaban lo que estabas haciendo?
Todos piensan que hice mucho dinero con la película. Bueno quizá no todos, pero es difícil convencerles de que no obtuve ni un centavo.
Si alguien escuchara el título hoy, no pensaría que se trata de un film sobre jamaicanos.
El termino Rockers fue muy popular durante el punto cúspide del reggae. Había surgido un nuevo y sofisticado sonido gracias a los nuevos sistemas de percusión. Sly Dunbar introdujo su propio ritmo, en cierto modo. Más duro. Era una palabra que entonces se oía mucho: “Rock Steady, Rockers”. El título lo escogió el productor. El diseño gráfico fue obra mía, al igual que el póster. Lo hice todo yo mismo por que no había nadie más.
¿Quién escribió el guión?
Yo lo hice.
¿Fumabas mucha mota?
Claro.
¿Y qué tal era la hierba jamaicana?

Horrible. Peor que la de Nueva York.